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Mensaje del Papa Francisco en la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2024

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Cada 24 de enero se recuerda a San Francisco de Sales, patrono de la prensa católica, de los periodistas y de los escritores. Con motivo de esta fiesta, la Iglesia celebra la Jornada Mundial de las Comunicaciones.

A continuación, el mensaje completo del Papa Francisco en el marco de esta jornada, titulado “Inteligencia artificial y sabiduría del corazón: para una comunicación plenamente humana”.

Queridos hermanos y hermanas:

La evolución de los sistemas de la así llamada «inteligencia artificial», sobre la que ya reflexioné en mi reciente Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, también está modificando radicalmente la información y la comunicación y, a través de ellas, algunos de los fundamentos de la convivencia civil. Es un cambio que afecta a todos, no sólo a los profesionales. La difusión acelerada de sorprendentes inventos, cuyo funcionamiento y potencial son indescifrables para la mayoría de nosotros, suscita un asombro que oscila entre el entusiasmo y la desorientación y nos coloca inevitablemente frente a preguntas fundamentales: ¿Qué es pues el hombre? ¿Cuál es su especificidad y cuál será el futuro de esta especie nuestra llamada homo sapiens, en la era de las inteligencias artificiales? ¿Cómo podemos seguir siendo plenamente humanos y orientar hacia el bien el cambio cultural en curso?

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Comenzando desde el corazón

Ante todo, conviene despejar el terreno de lecturas catastrofistas y de sus efectos paralizantes. Hace un siglo, Romano Guardini, reflexionando sobre la tecnología y el hombre, instaba a no ponerse rígidos ante lo “nuevo” intentando «conservar un mundo de infinita belleza que está a punto de desaparecer». Sin embargo, al mismo tiempo de manera encarecida advertía proféticamente: «Nuestro puesto está en el porvenir. Todos han de buscar posiciones allí donde corresponde a cada uno […], podremos realizar este objetivo si cooperamos noblemente en esta empresa; y a la vez, permaneciendo, en el fondo de nuestro corazón incorruptible, sensibles al dolor que produce la destrucción y el proceder inhumano que se contiene en este mundo nuevo». Y concluía: «Es cierto que se trata, de problemas técnicos, científicos y políticos; pero es preciso resolverlos planteándolos desde el punto de vista humano. Es preciso que brote una nueva humanidad de profunda espiritualidad, de una libertad y una vida interior nuevas». [1]

En esta época que corre el riesgo de ser rica en tecnología y pobre en humanidad, nuestra reflexión sólo puede partir del corazón humano. [2] Sólo dotándonos de una mirada espiritual, sólo recuperando una sabiduría del corazón, podremos leer e interpretar la novedad de nuestro tiempo y redescubrir el camino de una comunicación plenamente humana. El corazón, bíblicamente entendido como la sede de la libertad y de las decisiones más importantes de la vida, es símbolo de integridad, de unidad, a la vez que evoca afectos, deseos, sueños, y es sobre todo el lugar interior del encuentro con Dios. La sabiduría del corazón es, pues, esa virtud que nos permite entrelazar el todo y las partes, las decisiones y sus consecuencias, las capacidades y las fragilidades, el pasado y el futuro, el yo y el nosotros.

Esta sabiduría del corazón se deja encontrar por quien la busca y se deja ver por quien la ama; se anticipa a quien la desea y va en busca de quien es digno de ella (cf. Sab 6,12-16). Está con los que se dejan aconsejar (cf. Prov 13,10), con los que tienen el corazón dócil y escuchan (cf. 1 Re 3,9). Es un don del Espíritu Santo, que permite ver las cosas con los ojos de Dios, comprender los vínculos, las situaciones, los acontecimientos y descubrir su sentido. Sin esta sabiduría, la existencia se vuelve insípida, porque es precisamente la sabiduría —cuya raíz latina sapere se relaciona con el sabor— la que da gusto a la vida.

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Oportunidad y peligro

No podemos esperar esta sabiduría de las máquinas. Aunque el término inteligencia artificial ha suplantado al más correcto utilizado en la literatura científica, machine learning, el uso mismo de la palabra “inteligencia” es engañoso. Sin duda, las máquinas poseen una capacidad inconmensurablemente mayor que los humanos para almacenar datos y correlacionarlos entre sí, pero corresponde al hombre, y sólo a él, descifrar su significado. No se trata, pues, de exigir que las máquinas parezcan humanas; sino más bien de despertar al hombre de la hipnosis en la que ha caído debido a su delirio de omnipotencia, creyéndose un sujeto totalmente autónomo y autorreferencial, separado de todo vínculo social y ajeno a su creaturalidad.

En efecto, el hombre siempre ha experimentado que no puede bastarse a sí mismo e intenta superar su vulnerabilidad utilizando cualquier medio. Empezando por los primeros artefactos prehistóricos, utilizados como prolongación de los brazos, pasando por los medios de comunicación empleados como prolongación de la palabra, hemos llegado hoy a las máquinas más sofisticadas que actúan como ayuda del pensamiento. Sin embargo, cada una de estas realidades puede estar contaminada por la tentación original de llegar a ser como Dios sin Dios (cf. Gn 3), es decir, de querer conquistar por las propias fuerzas lo que, en cambio, debería acogerse como un don de Dios y vivirse en la relación con los demás.

Según la orientación del corazón, todo lo que está en manos del hombre se convierte en una oportunidad o en un peligro. Su propio cuerpo, creado para ser un lugar de comunicación y comunión, puede convertirse en un medio de agresión. Del mismo modo, toda extensión técnica del hombre puede ser un instrumento de servicio amoroso o de dominación hostil. Los sistemas de inteligencia artificial pueden contribuir al proceso de liberación de la ignorancia y facilitar el intercambio de información entre pueblos y generaciones diferentes. Pueden, por ejemplo, hacer accesible y comprensible una enorme riqueza de conocimientos escritos en épocas pasadas o hacer que las personas se comuniquen en lenguas que no conocen. Pero al mismo tiempo pueden ser instrumentos de “contaminación cognitiva”, de alteración de la realidad a través de narrativas parcial o totalmente falsas que se creen —y se comparten— como si fueran verdaderas. Baste pensar en el problema de la desinformación al que nos enfrentamos desde hace años en forma de fake news [3] y que hoy se sirve de deepfakes, es decir, de la creación y difusión de imágenes que parecen perfectamente verosímiles pero que son falsas (también yo he sido objeto de ello), o de mensajes de audio que utilizan la voz de una persona para decir cosas que nunca ha dicho. La simulación, que está a la base de estos programas, puede ser útil en algunos campos específicos, pero se vuelve perversa cuando distorsiona la relación con los demás y la realidad.

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Ya desde la primera ola de la inteligencia artificial, la de los medios sociales, hemos comprendido su ambivalencia, dándonos cuenta tanto de sus potencialidades como de sus riesgos y patologías. El segundo nivel de inteligencia artificial generativa marca un salto cualitativo indiscutible. Por lo tanto, es importante tener la capacidad de entender, comprender y regular herramientas que en manos equivocadas podrían abrir escenarios adversos. Como todo lo que ha salido de la mente y de las manos del hombre, los algoritmos. Por ello, es necesario actuar preventivamente, proponiendo modelos de regulación ética para frenar las implicaciones nocivas y discriminatorias, socialmente injustas, de los sistemas de inteligencia artificial y contrarrestar su uso en la reducción del pluralismo, la polarización de la opinión pública o la construcción de un pensamiento único. Así pues, renuevo mi llamamiento exhortando a «la comunidad de las naciones a trabajar unida para adoptar un tratado internacional vinculante, que regule el desarrollo y el uso de la inteligencia artificial en sus múltiples formas». [4]  Sin embargo, como en cualquier ámbito humano, la sola reglamentación no es suficiente.

Crecer en humanidad

Estamos llamados a crecer juntos, en humanidad y como humanidad. El reto que tenemos ante nosotros es dar un salto cualitativo para estar a la altura de una sociedad compleja, multiétnica, pluralista, multirreligiosa y multicultural. Nos corresponde cuestionarnos sobre el desarrollo teórico y el uso práctico de estos nuevos instrumentos de comunicación y conocimiento. Grandes posibilidades de bien acompañan al riesgo de que todo se transforme en un cálculo abstracto, que reduzca las personas a meros datos, el pensamiento a un esquema, la experiencia a un caso, el bien a un beneficio, y sobre todo que acabemos negando la unicidad de cada persona y de su historia, disolviendo la concreción de la realidad en una serie de estadísticas.

La revolución digital puede hacernos más libres, pero no ciertamente si nos dejamos atrapar por los fenómenos mediáticos hoy conocidos como cámara de eco. En tales casos, en lugar de aumentar el pluralismo de la información, corremos el riesgo de perdernos en un pantano desconocido, al servicio de los intereses del mercado o del poder. Es inaceptable que el uso de la inteligencia artificial conduzca a un pensamiento anónimo, a un ensamblaje de datos no certificados, a una negligencia colectiva de responsabilidad editorial. La representación de la realidad en macrodatos, por muy funcional que sea para la gestión de las máquinas, implica de hecho una pérdida sustancial de la verdad de las cosas, que dificulta la comunicación interpersonal y amenaza con dañar nuestra propia humanidad. La información no puede separarse de la relación existencial: implica el cuerpo, el estar en la realidad; exige poner en relación no sólo datos, sino también las experiencias; exige el rostro, la mirada y la compasión más que el intercambio.

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Pienso en los reportajes de las guerras y en la “guerra paralela” que se hace mediante campañas de desinformación. Y pienso en cuántos reporteros resultan heridos o mueren sobre el terreno para permitirnos ver lo que han visto sus ojos. Porque sólo tocando el sufrimiento de niños, mujeres y hombres podemos comprender lo absurdo de las guerras.

El uso de la inteligencia artificial podrá contribuir positivamente en el campo de la comunicación si no anula el papel del periodismo sobre el terreno, sino que, por el contrario, lo respalda; si aumenta la profesionalidad de la comunicación, responsabilizando a cada comunicador; si devuelve a cada ser humano el papel de sujeto, con capacidad crítica, respecto de la misma comunicación.

Interrogantes para el hoy y para el mañana

Así pues, surgen espontáneamente algunas preguntas: ¿cómo proteger la profesionalidad y la dignidad de los trabajadores del ámbito de la comunicación y la información, junto con la de los usuarios de todo el mundo? ¿Cómo garantizar la interoperabilidad de las plataformas? ¿Cómo garantizar que las empresas que desarrollan plataformas digitales asuman la responsabilidad de lo que difunden y de lo cual obtienen beneficios, del mismo modo que los editores de los medios de comunicación tradicionales? ¿Cómo hacer más transparentes los criterios en los que se basan los algoritmos de indexación y desindexación y los motores de búsqueda, capaces de exaltar o cancelar personas y opiniones, historias y culturas? ¿Cómo garantizar la transparencia de los procesos de información? ¿Cómo hacer evidente la autoría de los escritos y rastreables las fuentes, evitando el manto del anonimato? ¿Cómo poner de manifiesto si una imagen o un vídeo retratan un acontecimiento o lo simulan? ¿Cómo evitar que las fuentes se reduzcan a un pensamiento único, elaborado algorítmicamente? ¿Y cómo fomentar, en cambio, un entorno que preserve el pluralismo y represente la complejidad de la realidad? ¿Cómo hacer sostenible esta herramienta potente, costosa y de alto consumo energético? ¿Cómo hacerla accesible también a los países en desarrollo?

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A partir de las respuestas a estas y otras preguntas, comprenderemos si la inteligencia artificial acabará construyendo nuevas castas basadas en el dominio de la información, generando nuevas formas de explotación y desigualdad; o si, por el contrario, traerá más igualdad, promoviendo una información correcta y una mayor conciencia del cambio de época que estamos viviendo, favoreciendo la escucha de las múltiples necesidades de las personas y de los pueblos, en un sistema de información articulado y pluralista. Por una parte, se cierne el espectro de una nueva esclavitud, por la otra, una conquista de la libertad; por un lado, la posibilidad de que unos pocos condicionen el pensamiento de todos, por otro, la posibilidad de que todos participen en la elaboración del pensamiento.

La respuesta no está escrita, depende de nosotros. Corresponde al hombre decidir si se convierte en alimento de algoritmos o en cambio sí alimenta su corazón con la libertad, ese corazón sin el cual no creceríamos en sabiduría. Esta sabiduría madura sacando provecho del tiempo y comprendiendo las debilidades. Crece en la alianza entre generaciones, entre quienes tienen memoria del pasado y quienes tienen visión de futuro. Sólo juntos crece la capacidad de discernir, de vigilar, de ver las cosas a partir de su cumplimiento. Para no perder nuestra humanidad, busquemos la Sabiduría que es anterior a todas las cosas (cf. Si 1,4), la que pasando por los corazones puros hace amigos de Dios profetas (cf. Sab 7,27). Ella nos ayudará también a orientar los sistemas de inteligencia artificial a una comunicación plenamente humana.

Roma, en San Juan de Letrán, 24 de enero de 2024

FRANCISCO

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“Salten ustedes primero»: familiares comparten cuáles fueron las ultimas palabra de Sebastián Piñera

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El mundo de la política se encuentra consternado tras la sorpresiva muerte del expresidente de Chile, Sebastián Piñera, quien falleció a sus 74 años, este martes, en un accidente de helicóptero que él mismo pilotaba sobre el Lago Ranco. 

Según la fiscal de la citada región, Tatiana Esquivel, los resultados de la autopsia, que de acuerdo con el Servicio Médico Legal (SML) duró cuatro horas, ya han sido entregados a la familia del mandatario, y demuestran que el mandatario falleció a causa de «una asfixia por sumersión».

Ante la tragedia que enluta a Chile, recientemente se conocieron las últimas palabras de Piñera, antes de morir y con las que le salvó la vida a su hermana Magdalena, quien también estaba a bordo del vuelo, a su amigo Ignacio Guerrero y al hijo de este, quienes se subieron a la aeronave.

Salten ustedes primero, porque si salto yo con ustedes, el helicóptero nos caerá encima a todos”, relató Magdalena Piñera al medio El Trece, y quien junto a otros dos allegados lograron salir del aparato para nadar hasta la orilla del afluente, pero sin que el expresidente logrará salir con vida al no lograr desabrocharse el cinturón de seguridad.

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Los primeros informes indican que el helicóptero comenzó a perder altura súbitamente y la prensa chilena señaló: “Una tesis que se maneja hasta ahora apunta a que una de las ventanas del helicóptero quedó semiabierta, lo que empañó en cosa de segundos sus vidrios, perdiendo toda noción de las distancias”.

La fiscalía señaló, no obstante, que la investigación todavía está en curso y sigue otras dos líneas: el peritaje del propio aparato, que debió ser sacado del lago y el interrogatorio a los tres supervivientes del accidente, la hermana del mandatario Magdalena Piñera y el empresario y amigo Ignacio Guerrero con su hijo, que lograron salir a nado.

El funeral de Estado del expresidente será el viernes por la mañana en la Catedral Metropolitana de Santiago, anunció este miércoles el canciller Van Klaveren. «Una vez terminada la misa, los restos serán trasladados al Cementerio Parque del Recuerdo, no sin antes pasar frente a La Moneda, donde se le rendirá un homenaje por parte de la guardia de palacio y el presidente de la República, Gabriel Boric», dijo.

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Papa Francisco dice que es una «hipocresía» criticar posibilidad de bendecir a parejas del mismo sexo

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En una entrevista próxima a ser publicada en la revista Credere, el papa Francisco ha lanzado una contundente crítica hacia aquellos que se oponen a la bendición de parejas homosexuales, calificando su actitud de hipócrita. El Sumo Pontífice, conocido por sus posturas progresistas, aboga por la inclusión de la comunidad LGBTQA+ en la Iglesia católica.

El Papa ha destacado que, mientras algunos se escandalizan ante la idea de bendecir uniones homosexuales, nadie cuestiona cuando se otorga bendiciones a empresarios que pueden estar involucrados en prácticas explotadoras. Esta crítica directa a la doble moral ha generado un fuerte impacto en el mundo católico.

Francisco también se ha referido al documento «Fiducia Supplicans», emitido por la Congregación para la Doctrina de Fe, el cual permitía la bendición de parejas consideradas «irregulares» para la Iglesia, incluyendo a las del mismo sexo. El Papa destaca que el corazón de este documento es la acogida, una postura que ha sido bien recibida por algunas conferencias episcopales, pero rechazada por sectores más conservadores.

La histórica apertura del Papa Francisco hacia las parejas del mismo sexo o en situación «irregular», como divorciados vueltos a casar, ha sido acogida con satisfacción por muchos, pero ha generado controversia en los círculos más tradicionales de la Iglesia.

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En otro aspecto destacado de la entrevista, el Papa resalta la importancia de incluir a las mujeres en roles relevantes dentro de la Curia romana. Reconoce el valioso aporte que las mujeres pueden realizar en ciertos roles, destacando la importancia de esta apertura en la institución eclesiástica.

Por último, Francisco vuelve a abordar su estado de salud y la movilidad reducida que ha experimentado en los últimos meses, reiterando una frase que ya había mencionado anteriormente: «La Iglesia se gobierna con la cabeza, no con las piernas». Además, hace un llamado a una Iglesia más cercana a la gente, reconociendo el sufrimiento de muchos y la necesidad de estar más presentes en la realidad de los fieles.

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El expresidente chileno, Sebastián Piñera, fallece a los 74 años mientras pilotaba un helicóptero

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Chile se encuentra en duelo tras la trágica muerte del expresidente Sebastián Piñera, quien perdió la vida este martes en un accidente de helicóptero mientras volaba en el lago Ranco, ubicado aproximadamente a 920 kilómetros al sur de Santiago. La noticia ha conmocionado a toda la nación, que recuerda a Piñera como el primer mandatario de derecha de la democracia chilena.

La oficina del exmandatario confirmó su fallecimiento en un comunicado: «Con profundo pesar, comunicamos el fallecimiento del expresidente de la República de Chile, Sebastián Piñera Echenique. Oportunamente se informará sobre sus funerales. Agradecemos las masivas muestras de cariño y preocupación que hemos recibido durante estas amargas horas».

La ministra del Interior, Carolina Tohá, desde el Palacio de La Moneda, confirmó el trágico suceso y envió sus condolencias a la familia del exmandatario y a toda la población. El presidente Gabriel Boric ha decretado duelo nacional y ha dispuesto la celebración de un funeral de Estado en honor a Piñera.

Según información oficial, el helicóptero que pilotaba Piñera se precipitó al lago Ranco, con un total de cuatro tripulantes a bordo. Tres de ellos lograron llegar a salvo a la orilla, mientras que el expresidente perdió la vida en el accidente.

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Piñera, quien gobernó Chile en dos periodos entre 2010 y 2014, y luego entre 2018 y 2022, fue una figura prominente en la política chilena y uno de los fundadores de Renovación Nacional, un partido político de la derecha tradicional chilena.

Además de su carrera política, Piñera fue un exitoso empresario, destacándose como principal accionista de la aerolínea Lan Chile (hoy Latam), el canal de televisión Chilevisión y el club de fútbol Colo-Colo, entre otros.

La muerte de Piñera deja un vacío en la política chilena y en la sociedad, recordando a un líder que dedicó su vida al servicio público y que fue reconocido tanto por sus logros políticos como empresariales.

El expresidente falleció en medio del duelo nacional decretado por el presidente Gabriel Boric debido a los devastadores incendios forestales que han cobrado la vida de más de 130 personas en la zona centro sur del país.

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Personalidades políticas de todo el mundo han expresado su pesar por la muerte de Piñera, destacando su liderazgo y contribución a Chile y a la región. El expresidente colombiano Iván Duque, quien era cercano a Piñera, envió un sentido mensaje de condolencias a través de sus redes sociales.

El legado de Sebastián Piñera perdurará en la memoria de los chilenos y su partida deja un profundo luto en el país sudamericano.

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