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sábado, noviembre 26, 2022

Polémica jueza fue captada ligera de ropa y en comprometedora situación en plena audiencia: la cámara se le quedó prendida

La abogada Vivian Polanía se ha visto envuelta en varias controversias.

En medio de una audiencia en Cúcuta (Norte de Santander) que se estaba adelantando vía Zoom, la abogada cucuteña Vivian Polanía fue víctima de un descuido al dejar su cámara encendida, dejando en evidencia que descansaba en su cama.

La jueza además fue sorprendida fumando. En una grabación que fue difundida en redes sociales, quedó captada la situación.

Después de su intervención, se dirige hacia otra persona que estaba conectada en la diligencia judicial. “Gracias, doctor Marco, muy amable, doctor Hader”, dice la abogada, mientras que se puede ver que está acostada en una cama y sostiene un cigarrillo en su mano.

Posteriormente, una persona le indica que todos la están viendo: “señora juez, tiene la cámara prendida”, le expresa, al tiempo que ella se dispone a apagarla.

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No es la primera vez que Polanía se ve envuelta en una polémica. La abogada de 42 años, especializada en derecho constitucional y magíster en derechos humanos, quien ejerce como jueza de Control de Garantías en Cúcuta y tiene a su cargo procesos de bandas criminales, ha sido criticada en el pasado por fotografiar su cuerpo de atleta.

Desde sus últimos años de bachillerato en un colegio jesuita, tras realizar un voluntariado en un centro de reclusión para menores, Polanía identificó su pasión en el derecho penal. Fue precisamente en esta área que cursó su consultorio jurídico mientras estudiaba leyes en la Universidad Católica y le sirvió para tener claro a qué quería dedicarse.

Su trayectoria da fe de su empeño. Empezó trabajando en la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá, fue auxiliar del magistrado Carlos Héctor Tamayo. Posteriormente, se trasladó al Juzgado 24 Penal Municipal de la misma ciudad y, luego de un par de años de trabajo, consiguió el ascenso a secretaria general. También asesoraría a la Sala Disciplinaria del Consejo Seccional de la Judicatura en la capital del país.

Ya desde entonces, como cualquier otra persona, hacía uso de sus redes sociales. Sobre todo de Facebook. Pero sería en su mudanza a Cúcuta que encontraría otra de sus grandes pasiones: el ejercicio. Su llegada a la capital de Norte de Santander se dio cuando le ofrecieron una vacante para ser jueza de Conocimiento. Era la oportunidad de dedicarse a lo que siempre habría querido y aceptó gustosa.

En una ciudad nueva y sin muchos conocidos, la jueza Polanía decidió invertir buena parte de sus ratos libres en el crossfit, una modalidad de entrenamiento físico que consiste en hacer esfuerzos intensos los cuales, a fuerza de empeño, van tallando el cuerpo. Los resultados fueron inmediatos. “Mi cuerpo cambió porque yo siempre fui flaca. A partir de ese momento es que todo el mundo comenzó a seguirme como en una ola”, asegura acerca de la notoriedad que adquirió en las redes sociales.

Su influencia ha llegado al punto de que marcas deportivas, algunas extranjeras, la contactan para regalarle productos a cambio de que ella los promocione en estos espacios. Eso sí, es enfática en explicar que no se dedica a estos asuntos y que su única profesión es el derecho.

Las fotografías que comparte son explícitas de sus atributos. En muchas resalta sus tatuajes y suele aparecer en ropa interior o vestido de baño. Asegura que las imágenes no han interferido en lo más mínimo en su vida laboral. ”Mientras estuve presencialmente en el Palacio de Justicia, jamás ocurrió. Los abogados, los defensores, mis colegas, han sido respetuosos siempre. Jamás me han hecho una mala propuesta, jamás me han faltado al respeto”, dice de forma contundente.

Pero las dificultades sí vendrían por parte de su fuerte temperamento en las audiencias judiciales que preside. En Twitter, una intervención del abogado Marlon Díaz en medio de una diligencia virtual cuando era interrumpido por la jueza Polanía que le indicaba con vehemencia que fuera más conciso, ya que allí “no estaban en una academia” y que todos los presentes “eran abogados”. Sus palabras desconcertaron al abogado defensor, que exigió respeto y recordó que hasta ahora comenzaba sus alegatos.

De ese episodio lo más desconcertante es que el defensor apenas estaba iniciando su intervención y, como es usual en toda audiencia judicial, trató de citar las normas legales en que se apoyarían sus argumentos. Eso no le gustó a la togada.

Todo indica que la jueza pierde la paciencia cuando los abogados enuncian leyes, artículos o códigos en sus intervenciones judiciales. Algo así como un marinero que detesta navegar. Cuando se le preguntó a la jueza Polanía sobre lo sucedido, afirmó que eran videos sacados de contexto y que no pensaba darles mayor importancia. En una de sus historias en Instagram añadió que jamás había tenido un altercado con ningún abogado. Todo esto se da mientras algunos admiran su versatilidad y otros critican su ímpetu.

“Creo en la majestad de la justicia, por eso siempre respeto a todos los intervinientes en un proceso penal y es lo que enseño a mis alumnos. Este es un episodio que no puede ser permitido, debe tramitarse una investigación disciplinaria”, dice el penalista Marlon Díaz, quien ya le otorgó poder a su colega Fabio Humar para que promueva la queja respectiva, la cual será coadyuvada por defensores de todo el país y por el Colegio de Abogados Penalistas quienes rechazan el trato dado por la jueza en aquella audiencia.

Fuente: Semana

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