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LECTURA DE FE SOBRE LOS PAROS QUE ESTAMOS VIVIENDO DESDE HACE UN MES.

                                                                                            Por: Federico Carrasquilla

Sentido de estas reflexiones.

Vamos a hacer una lectura sobre los PAROS  que estamos viviendo desde hace un mes.

1. Se trata de una lectura  sobre estos hechos.  Vamos ver qué nos revelan, qué nos enseñan, partiendo del presupuesto de que hoy el aprendizaje primordial para nuestra vida lo tenemos que hacer desde lo que vamos viviendo cada uno, y hacer esta lectura desde nuestra fe cristiana.  Es decir, descubrir el sentido que nos da la persona de Jesús, que creemos que está presente dentro de todo lo que vivimos, y acoger el mensaje que tienen esos hechos.

2. Sentido de los acontecimientos.

Para comprender hoy el sentido de un acontecimiento o de un texto, es absolutamente necesario tener en cuenta tres principios de la hermenéutica actual. (G. Gadamer)  (Hermenéutica: disciplina de la interpretación)

Primero:

El sentido del acontecimiento surge del mismo acontecimiento: dimensión objetiva, y del sujeto: dimensión subjetiva.  Antes se pensaba que el sentido lo daba solo el acontecimiento y que, por eso, había personas que sí comprendían los acontecimientos y los comprendían mejor que otros. Es lo que hoy se llama la “falacia objetivista”.   El acontecimiento es como una partitura: que se oye según el que lo interpreta (Gusdorf). Para comprender entonces un acontecimiento hay que tener en cuenta el sentido que surge del acontecimiento mismo y del sujeto que lo interpreta. Por eso, un acontecimiento puede tener miles de interpretaciones, pero no cualquier interpretación es válida y nadie tiene la interpretación auténtica.

Segundo:

El sujeto siempre está situado, comprometido con la realidad. Toda interpretación es situada, comprometida. “Se habla de comprometerse como si dependiera de nosotros.  En realidad ya estamos comprometidos, ya estamos embarcados. La abstención es una ilusión” (E.Mounier). Es lo que se llama la “falacia de la neutralidad”.

Tercero:
El sujeto siempre comprende el acontecimiento a partir de y con un “aparato conceptual propio”, que le dan su manera propia de mirar el acontecimiento. Es lo que se llama su ideología. Toda persona acoge el acontecimiento y lo interpreta de acuerdo a su ideología, es decir, con su ideología.  Es imposible leerlo o comprenderlo sin su ideología. Lo que sucede con mucha frecuencia es que lo lee o lo interpreta desde su ideología´ es lo  que se llama “la manipulación”: a  la persona lo que le importa  es darle al acontecimiento el sentido que le interesa para confirmar su ideología.

3. Importancia de la ética

Desde el punto de vista ético hay que evitar  cuatro actitudes que  falsean el sentido del acontecimiento. De ellas hablaba el Papa Francisco en una entrevista a un  comunicador social, que son: la desinformación: dar la información a medias o solo el aspecto que les interesa; la calumnia: le hacen decir  a la persona o al acontecimiento lo que no dijo o lo que no es; la difamación: une error o una falta de años atrás, que nada tiene que ver con lo actual, la sacan ahora, y la coprofilia: le dan la primacía a lo morboso, a lo sucio.

4. Paros y Pandemia.

Quizás, sin embargo, el punto más fundamental que hay que tener en cuenta y mantenerlo presente implícitamente en todas estas reflexiones es el hecho de que estos Paros se han vivido en medio y dentro de la Pandemia. Esto le ha dado a los Paros un sentido muy particular. Sin la Pandemia, estos Paros no habrían sido lo mismo, y sin los  Paros la pandemia no se habría vivido lo mismo.

Los organizadores de los Paros tuvieron que situarse frente a la pandemia tomando una de estas tres posiciones: no tenerla en cuenta, tenerla en cuenta o utilizarla  para sus fines.  Valdría la pena dedicarle un estudio a esta relación. Aquí solamente planteamos el hecho imposible de negar que los Paros se realizaron dentro de una situación de Pandemia. Por eso, lo que se dice de la Pandemia se puede decir de los Paros. Un ejemplo de esto es  lo que dijo  un médico sobre la Pandemia en una entrevista dos días después de haber empezado los Paros y que se  podría aplicar a los Paros:

“ Hay  un  proverbio  chino  que  dice:  “El  mejor  momento  para  plantar  un  árbol  fue  hace  20  años.  El  segundo  mejor  momento  es  ahora”.  Esto  se  puede  aplicar  a  nuestra  salud  mental:  el  mejor  momento  para  fortalecerla  es  ahora.  Para  lograrlo,  más  que  en  cualquier  otro  punto  de  nuestra  historia,  debemos  unirnos  y  responder  como  un  bloque  cohesionado  y  fuerte.  Estos  son  los  momentos  en  los  que  la  unión, verdaderamente,  hace  la  fuerza.  Si  perdemos  la  oportunidad  para  actuar  como  un  colectivo  fuerte,  la  pandemia  podrá  destrozarnos  desde  tres  ángulos  diferentes:  el  financiero, al afectar nuestro ingreso y el de las  instituciones  en  las  que  laboramos;  el  social, al vernos forzados a estar en el frente  de  lucha  contra  el  virus,  con  el  estigma que esto, paradójicamente, ha   generado   en  muchos  casos;  y  el  emocional,  al  estar  continuamente  viviendo  en  alto  riesgo  de  infección,  manejando  casos  muy  complejos  en  condiciones  subóptimas,  bajo  niveles  altísimos  de  estrés,  y  por  las  tensiones  que  esto  genera  en  nuestra  vida  personal  y  familiar “Entrevista de Alejandro Sadad sobre La Próxima Normalidad, del 30/04/21.

5. Sentido personal de estas reflexiones.

 En realidad estas reflexiones tienen un sentido muy personal y surgieron de mi deseo y preocupación por vivir y anunciar a Jesús que está actuando dentro de estos acontecimientos. Es el ejercicio que hago siempre, y que, desde que empezaron los Paros, lo he hecho todos los días con una doble preocupación: ver qué aprendo de ellos y sobre todo cómo puedo vivir y anunciar a Jesús  a partir y dentro de estas realidades.

 A medida que los Paros avanzaban muchas personas me pedían  mi opinión y mi posición frente a ellos y frente  a la abundantísima literatura que se ha ido acumulando alrededor de ellos. Solo ahora se los comparto con una doble advertencia: la primera, que miren el texto como una invitación a que cada uno haga el mismo ejercicio y, segundo, que tengan toda la libertad para utilizar como quieran los elementos que aquí se ofrecen sin necesidad de mantener la fidelidad a nada de lo que escribo. El texto es del lector y lo puede utilizar como quiera buscando  su provecho y el de otros.

6. La Metodología

El método que vamos a utilizar es el del “VER, JUZGAR O ILUMINAR Y ACTUAR, llamado también de  “revisión de vida” y que hoy se llama  “lectura de la realidad”

Este método lo inventó un sacerdote belga en 1925 llamado Joseph Cardijn, para la educación y evangelización desde la realidad del mundo obrero. Lo asumió  la Conferencia de Medellín, y se popularizó en la educación popular a partir de la Pedagogía de Paulo Freire.

Primer momento:

VER.

1. En qué consiste

Es expresar la realidad tal como se siente, con toda la carga de sentimientos,  ideas, etc. 

La regla de oro es ver sin Juzgar, es decir, haciendo simplemente un juicio de existencia, no de valor.  Decimos de existencia porque yo no puedo dejar de juzgar.  “Pensar es juzgar”  (E. Kant)

Este primer momento es absolutamente personal: cada uno ve la realidad a su manera. De modo que lo tiene que elaborar cada uno personalmente o en grupo.

Como reflexiones mías, personales, que pueden ayudar a comprender este primer momento del VER, y a título personal, les comparto cinco puntos que pueden ayudar a comprender la realidad que estamos viviendo.

  1. He seguido muy de cerca todas las marchas y he quedado maravillado y profundamente impactado  por la forma, la novedad, los criterios que expresaban, lo justo y profundo de las realidades que destapaban, la creatividad de todo tipo etc. Esto daría para un estudio muy profundo. Al mismo tiempo, me daba la impresión de ser expresión de un estallido reprimido durante muchos años, y que ahora encontraron manera de manifestarse  libremente. Esto  da un carácter y una autenticidad nunca vista antes. Esto no quiere decir que no haya habido errores o actitudes inaceptable, pero son muchísimo menos que lo positivo y que tampoco oscurecen el mensaje fundamental
  2. Los comentarios, estudios y reflexiones  sobre lo que está pasando son abundantísimos y de una riqueza y variedad extraordinarias. Los dividiría en dos grupos: los que buscan reflexionar seria y científicamente sobre ellos con la intención directa de ayudar a comprender lo que está pasando, son de  un valor intelectual,  de una calidad humana extraordinaria.  La riqueza de  estos comentarios es que cada uno lo lee con su ideología sin manipular los hechos. Son la mayoría.  Y los  otros, son de aquellos a quienes solo les interesa ante todo leer los acontecimientos desde su ideología con el interés de aprovecharse de los hechos para propagar o defender su ideología.
  3. La ausencia del Estado o su presencia según el juicio muy común. abiertamente dañina, insuficiente o ineficaz. Y esto es gravísimo porque el Estado es la “espina dorsal de la sociedad” (P. Mujica).
  4.  La presencia de la violencia en los Paros. De esto habría mucho que  decir. Solo haría tres anotaciones:

 a) Se siente cada vez más fuerte el rechazo a toda clase de violencia.  Me parece que es un clamor cada vez más universal. b) Cuando se habla de violencia muchísimos comentarios adolecen de una manera de presentarla en la que una violencia se defiende por otra violencia. Si  se denuncia la violencia del Estado inmediatamente se dice “¿y  qué dice de la violencia de  los vándalos o de los grupos armados?”, y si se denuncia esta violencia inmediatamente se habla de la del Estado. Se quiere dar la impresión de que hay una violencia buena y aceptable y otra mala e inaceptable. Es lo que Mons. Helder Cámara llamaba “la espiral de la violencia.”

  • La pregunta que queda en el aire es: ¿de dónde salen los dineros para organizar y sostener las marchas y las reacciones violentas?, porque éstas aparecen muy bien organizadas, planeadas y con recursos técnicos de último momento.  Podría pensarse que no son espontáneas.

Segundo momento

JUZGAR ILUMINAR.

1. En qué consiste.

Es el expresar las razones para tomar posición frente a las marchas y Paros. El cómo y el por qué nos situamos frente a esta situación.

La regla de oro del Juzgar es Juzgar sin condenar. Por eso se prefiere hoy el término de “iluminar” para expresar que no se quiere condenar a la  persona, no se quiere “medirla con normas” sino iluminarla a partir de un unos valores u opciones  de la persona que reflexiona sobre el acontecimiento.

Este juzgar o iluminar  tiene dos dimensiones: la racional y la de fe.

  1. Cómo iluminar esto desde el punto de vista racional

1. Ante la imposibilidad de permanecer sin comprometernos, estamos obligados a tomar una de estas dos opciones: “Podemos ser pesimistas, abandonar y contribuir a que ocurra lo peor sin vuelta atrás, o ser optimistas, atrapar las oportunidades que sin duda existen y contribuir, tal vez, a que el mundo sea un lugar mejor (N. Chomsky).

2.  Ante la imposibilidad de permanecer neutral, sin tomar partido por  un bando, la actitud es tomar posición por unos valores que no son negociables y por toda posición que favorezca la realización de la persona.  Un famoso  intelectual americano, activista contra la guerra del Vietnam, respondía al acusarlo de estar contra los intereses de EEUU: “No estoy ni por ni contra ningún bando: Estoy por tres  SI  y tres NO: Si al   diálogo, a la solidaridad universal y a la primacía de los más vulnerables y débiles. Y tres NO: a la violencia y al odio cualquiera que  sea, a la muerte por el motivo que quiera justificar y a la dictadura de cualquier clase.”(N.Chomsky.)

B) Cómo iluminar esto desde el punto de vista de la fe cristiana.

Como punto de partida tener presente que el aporte de la fe cristiana es al interior de lo humano. No es algo aparte. Recordar la definición de cristiano de H.Küng: “Ser cristiano es ser humano a la manera de JESÚS” Por eso, empezamos diciendo que la dimensión cristiana asume plenamente la dimensión racional que acabamos de expresar, y que la iluminamos con la referencia explícita a la persona de Jesús. 

Teniendo presente este presupuesto, nos preguntamos:

¿Qué le ofrece Jesús a lo que hemos reflexionado?

  1. Un sentido al sentido que nosotros, racionalmente, le damos al acontecimiento (E. Drewermann).  Ni Jesús, ni nadie en nombre de Jesús, nos dicen qué debemos pensar o hacer. Nosotros somos los directamente  responsables de lo que vivimos y hacemos. Jesús, por su Espíritu y en la comunidad eclesial, nos permiten discernir dentro de lo que pensamos y vivimos “su presencia, su acción y su mensaje”.
  2. El aporte  de Jesús es esencial y absolutamente humano y humanizador.  Todo lo que nos ofrece Jesús es, ante todo, a plano humano. Y dentro de eso humano está su valor divino. En Jesús lo humano, en lo que es totalmente igual a nosotros, es divino. Por eso, para el cristiano todas las reflexiones que se hacen sobre los Paros son supremamente valiosas.
  3. Jesús nos  ofrece la orientación en nuestra acción.

     La toma de posición nuestra, como cristianos, está en la línea de los valores humanos que nos orientan.     

      Es lo que Jesús les decía muy claro a los escribas y  fariseos: Ustedes pagan el diezmo de la menta, del anís y del tomillo después de haber despreciado los puntos más graves de la Ley: la justicia, la misericordia y la buena fe. Es esto lo que hay que hacer sin descuidar lo otro” (Mt.23,23).  Antonio Pagola comenta el sentido de estas palabras de Jesús: “JUSTICIA, es decir, las relaciones fraternales y equitativas entre las personas; MISERICORDIA, o sea, que las relaciones con los otros reflejen a un Dios Padre lleno de ternura “que tiene entrañas de Madre” (A. Chouraqui) y BUENA FE, que comprende la honestidad, la rectitud y la autenticidad consigo mismo”

4. Jesús nos ofrece el Reino de Dios como objetivo de nuestras actividades.

      Toda la actividad  de Jesús, desde el principio hasta el final, tiene un objetivo muy claro: ofrecer otro modelo de sociedad. Es  lo que él llama el REINO DE DIOS. Y este Reino de Dios es la “Realización de la fraternidad universal”  “Desde el principio la llamada a los primeros discípulos es a que sean “pescadores de hombres. Que hagan una nueva humanidad.” (Jon Sobrino).

Tercer momento

ACTUAR.

  1. En qué consiste.

Este consiste en concretizar en la vida real todo lo que se ha reflexionado en los otros dos momentos. Toda la reflexión que hemos hecho tiene que terminar en acciones que concreticen todo lo anterior.  Sin el actuar  todo lo anterior se quedaría en una reflexión muy válida pero que, en último término, no toca nuestra vida concreta.

La regla de oro es actuar lo real, lo posible.  No el actuar ideal:   “lo que podría, quisiera o debería”

 Es decir: lo que puedo hacer en este momento, porque de todos modos tengo que hacer algo. La vida no se detiene.

2. El actuar tiene también dos dimensiones: la dimensión racional y la dimensión de fe.

A. Dimensión racional:

 1. Hoy, el elemento definitivo en la práctica son los MEDIOS que se utilicen. Para actuar  eficazmente no basta tener claros los objetivos o las orientaciones sino encontrar, descubrir y proponer los medios eficaces para realizar todo lo que se ha reflexionado.

Siempre se dijo “el fin no justifica los medios”. Hoy se dice: “Los medios son los que hacen eficaces los fines, y son los que revelan el sentido profundo de los fines que se están proponiendo” (N.Chomsky) Es aquí donde hay que plantear la discusión sobre los bloqueos. Estos son unos medios que han resultado supremamente eficaces, pero ¿para qué fines?, y ¿dónde está la eficacia de esos medios? No están en la violencia ni en la violación de valores fundamentales de la persona y de la sociedad. ¿Son eficaces para ayudar a los más pobres y desprotegidos de la sociedad? Son las preguntas que nos tenemos que hacer

2. El actuar tiene que ser TRANSFORMADOR de la realidad personal o comunitaria o socio-política, según el tipo de acción que se realice. En la práctica, estas tres dimensiones de la realidad van siempre unidas, pero la acción normalmente privilegia una de ellas. En el fondo, la transformación más fundamental es la personal, que consiste en cambiar la mentalidad de la persona, espontáneamente egoísta y libertina, en una mentalidad  que busque  ser ella misma en comunión con los otros. Sin esta transformación personal las otras dos no tocan en profundidad la persona.

3. La acción tiene que hacerse al mismo tiempo: desde la realidad de la persona que hace la acción, que es la que determina la orientación de la acción, y desde la realidad del otro que determina el cómo concreto de la acción.

B. Dimensión de fe.

1-Jesús hace de la realidad, en todas sus dimensiones, el lugar primero y esencial donde se le puede encontrar: “Fuera de la realidad no hay salvación” (I. Ellacuría).  Es el sentido de la Encarnación.  En Jesús,  Dios decide revelarse en la realidad humana  de Jesús que es la realidad de toda persona. Desde Jesús la realidad en todas sus dimensiones  se convierte en “Sacramento”.  Por eso, el sentido profundo de los “Sacramentos” es que son celebraciones de la vida humana en la Persona de Jesús.

2. La necesidad absoluta de la acción.

La propuesta de Jesús es para esta vida, y se construye a través de la acción. Lo de Jesús nada tiene de un espiritualismo desencarnado y alienante. Solo se honra a Dios trabajando por los otros: “Lo que hicieron al más pequeño de estos, a mí me lo hicieron” (Mt.24,41)  “No es el que me dice Señor, Señor, el que entra al Reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre…” (Mt.7,21-29

3. La eficacia de la acción.

Sobre todo Jesús nos da la seguridad de que, manteniéndonos fieles a su Persona y a su manera de actuar, nuestra acción tendrá una eficacia segura. Fueron las últimas palabras de Jesús a los discípulos ante de que se tuvieran que enfrentar a la prueba mortal de la Pasión. “En el mundo tendrán que sufrir mucho, pero tengan coraje: YO VENCÍ EL MUNDO” (Jn.16, 33) Y lo que les dijo ante de subir al cielo: “Yo estaré con ustedes hasta el final del mundo” (Mt.28,20).

4. Aporte de Jesús sobre los medios para  la acción.

Este es quizás el aporte más importante de Jesús por su actualidad. Los filósofos franceses, sobre todo J.F Lyotard, dicen que el problema de hoy no son los fines que se busquen al hacer la acción, sino en los medios para realizarlos, es decir en la praxis, porque en los fines hoy casi todo el mundo está de acuerdo, por ejemplo en crear otro mundo más justo e igualitario, en el cuidado de la naturaleza, en el cambio climático etc. El problema está en cómo realizarlos, es decir, en los medios para hacerlos vida.

Pues, precisamente, esa fue la cuestión primera para Jesús al empezar su misión, tal como lo muestra el pasaje de las tentaciones. El ir al desierto, el primer acto de su vida pública inmediatamente después del bautismo, fue para prepararse para su “cambio de vida”. Pues bien, las tentaciones que le propone el demonio no son sobre su misión, sino sobe los medios para realizarla.  El demonio  le  propone, como medios eficaces para realizarla,  los medios de poder: económico, religioso y político. Para Jesús, los medios, cualesquiera que sean, son eficaces si están orientados por la Palabra de Dios (Lc.4, 1-13).  Y para nosotros, la Palabra de Dios, el Verbo, es Jesús. Y para Él es bien claro que lo que valoriza la acción es la entrega de la vida por amor.

Conclusión.

Todo lo que hemos reflexionado es más necesario que nunca tenerlo presente y grabado en nuestra mente y en nuestro corazón, sobre todo, en estos momentos de una oscuridad casi total y de una amenaza que parece imparable del caos y de las fuerzas del mal y la mentira. Desde ahí surge  la seguridad y la fuerza de nuestra esperanza. El cristiano no lucha solamente con la esperanza de salir adelante, sino con la seguridad de que “Todo es gracia”.

Quisiera terminar estas reflexiones con estos  textos que son gritos y llamadas a mantenernos junto a nuestro pueblo, llenos de alegría y esperanza, como lo expresaban los jóvenes en las marchas.

JESÚS ESTARÁ EN AGONÍA HASTA EL FIN DEL MUNDO.  NO PODEMOS DORMIR DURANTE ESTE TIEMPO- B. Ascal S.XVII

LA GLORIA DE DIOS ES QUE EL HOMBRE VIVA. S.Ireneo (S.II)

NO SE ACUERDEN MÁS DE LOS ACONTECIMIENTOS ANTIGUOS.

 NO PIENSEN EN LAS COSAS PASADAS.

 HE AQUÍ QUE VOY A HACER ALGO NUEVO QUE YA ESTÁ APARECIENDO: ¿NO LO RECONOCEN?  (IS.43,18)

VEN SEÑOR JESÚS

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