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Iván Márquez: reviven condena del disidente por el asesinato del monseñor Isaías Duarte

Leidy Garcia Balvin

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Iván Márquez fue condenado por el crimen del monseñor Isaías Duarte Cancino, quien falleció tras recibir varios impactos con arma de fuego en 2002 en Cali. 

La Corte Suprema de Justicia revivió la condena de 25 años de prisión de Luciano Marín Arango, más conocido como Iván Márquez, disidente de las extintas Farc, por el asesinato del monseñor Isaías Duarte Cancino, perpetrado el 16 de marzo de 2002 en Cali.

“Queda vigente la sentencia proferida el veintinueve (29) de diciembre de dos mil once (2011), por el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de Descongestión de Cali, que lo condenó a trescientos (300) meses de prisión e inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas por 20 años, por el delito de homicidio agravado”, se lee en la sentencia del alto tribunal.

El monseñor Isaías Duarte Cancino falleció tras recibir varios impactos con arma de fuego al salir de la parroquia El Buen Pastor, ubicada en el barrio Ricardo Balcázar en el oriente de Cali, tras celebrar el matrimonio de 104 parejas en una ceremonia colectiva.

Al estudiar el crimen del prelado y la responsabilidad de Iván Márquez, la Corte Suprema de Justicia se basó en el Jorge Eliécer Romero Salgado, alias ‘Careñiña’, quien “fue claro al expresar que el homicidio sí fue concebido e ideado por el cuadro de mando de las Farc, al que pertenecía Luciano Marín Arango”.

“Por ende, sí es predicable de él la responsabilidad penal que declaró demostrada el Juez de primera instancia”, estableció el alto tribunal que determinó que el secretariado de las extintas Farc fue quien ordenó el asesinato Cancino.

Asimismo, determinó que este crimen fue perpetrado por los frentes 30 y 6 y el Bloque Móvil Arturo Ruiz que lideraba Pablo Catatumbo. “Abundante prueba confluye para establecer que Pablo Catatumbo impartió la orden final para concretar el homicidio de monseñor Isaías Duarte Cancino, crimen que ya había sido dispuesto por el Secretariado y para ello suministró el dinero para contratar a los sicarios que llevaron a cabo la misión”, dice el fallo.

La ratificación de la condena quedó establecida en 72 páginas, decisión que se tomó después de que el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali absolviera a Iván Márquez del asesinato de monseñor Isaías Duarte Cancino en 2013.

Ante la absolución del exjefe de las Farc de ese crimen, la Procuraduría General de la Nación le solicitó a la Corte Suprema de Justicia que estudiara el recurso de casación, trámite que estuvo congelado hasta la creación de la Jurisdicción Especial de la Paz.

“Es jurídicamente viable concluir que Márquez debe responde como autor mediato por el homicidio agravado de monseñor Isaías Duarte Cancino, a pesar de que en la acusación y en la sentencia (condenatoria) de primera instancia, se afirmó que fue determinador”, se lee en el fallo conocido por los medios de comunicación este 30 de noviembre.

Cabe recordar que la posibilidad de que Iván Márquez vuelva a sentarse a negociar con el Gobierno tras su retorno a las armas bajo la conocida ‘Paz Total’ impulsada por el presidente Gustavo Petro ha generado gran rechazo en miembros de la oposición y en varios sectores del país.

Por: María Andrea Suárez • Colombia.com

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Petro: “Nadie que viva honestamente en los páramos de Colombia va a ser criminalizado en mi Gobierno”

Leidy Garcia Balvin

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El Presidente, además, manifestó que en “este Gobierno lo que planteamos, con todos los problemas que tenemos, es una alianza entre el Estado y el campesinado de Colombia.

Este viernes, 3 de febrero, durante el diálogo con la comunidad frente a la Ley de delimitación de páramos, el Presidente Gustavo Petro afirmó que en su Gobierno nadie que viva honestamente en los páramos de Colombia será criminalizado y que tampoco se va a permitir que haya desalojos de los campesinos que viven en esos ecosistemas de vital importancia para el país.

Nuestra política no es criminalizar a nuestro pueblo por lo que piensa, por lo que hace, por sus maneras de intentar sobrevivir, en medio de una situación que los ha llevado a muchos y muchas al desespero. Nadie que viva honestamente en los páramos de Colombia va a ser criminalizado en mi Gobierno”, enfatizó el Jefe de Estado, y agregó: “En este Gobierno del Cambio no vamos a criminalizar pobres”.

En el mismo contexto, el Mandatario se refirió al caso de dos campesinos que habían sido objeto de un desplazamiento en el páramo, razón por la que afirmó que “este Gobierno va a permitir ningún desalojo de los páramos de Colombia y si hay alguna denuncia estaremos atentos a corregir ese tipo de circunstancia”.

En su intervención, también hizo referencia a la posición del Gobierno Nacional frente a la minería en los páramos, siendo muy tajante al decir que su prioridad era el cuidado del agua que en ese sentido era el más afectado. 

“No estoy de acuerdo con que en (el páramo de) Santurbán haya minería del oro a gran escala. No estoy de acuerdo”, porque “primero es el agua, lo hemos repetido una y otra vez: es más valiosa el agua que el oro, el agua nos permite vivir”, expresó el presidente.

En el mismo sentido, el presidente Petro manifestó que en su Gobierno no habrá persecución de los campesinos y, por el contrario, fue enfático al señalar que los llamaba a construir una alianza por la paz.

En este Gobierno no habrá una guerra contra el campesinado, en este Gobierno lo que planteamos, con todos los problemas que tenemos, es una alianza entre el Estado y el campesinado de Colombia para construir, de verdad, la paz”, destacó el Jefe de Estado.

Finalmente, se refirió a la importancia de avanzar en un proceso de titulación de baldíos para las familias campesinas de los páramos, con el fin de garantizar el “derecho al páramo, pero también el deber de cuidarlo”, enfatizó en su intervención con los campesinos y agricultores que acompañaron el importante evento. 

Fuente: Colombia.com

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Destapan pasión que tenía cura asesinado en Medellín: “Fue a Barranquilla varias veces”

Leidy Garcia Balvin

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La muerte del padre Javier Eduardo González Pertuz ocurrió en la madrugada de este sábado, cuando se encontraba en un bar en el barrio Laureles.

El último adiós para el cura Javier Eduardo González Pertuz está previsto para el mediodía de este lunes. Desde la noche del domingo es velado en el cementerio Campos de Paz y a las 11:00 de la mañana se le hará la misa exequial en la iglesia Jesús de la Buena Esperanza, en el barrio Belén Los Alpes, en la misma donde daba misa cada domingo y en la cual tenía el cariño de sus feligreses.

La muerte de este religioso ocurrió en la madrugada de este sábado, cuando se encontraba en un bar de la carrera 70A con la calle 42, en el barrio Laureles, occidente de Medellín, cuando salió del seminario donde trabajaba como formador para ver el partido de la Selección Colombia sub-20, ya que además del amor por Dios que profesaba, también era un apasionado por el fútbol.

Según la información de las autoridades, después del encuentro de la tricolor juvenil contra Paraguay, que terminó con victoria por 3-0, el padre Javier se quedó departiendo con una persona en este establecimiento.

En la madrugada, el padre quedó inconsciente en una de las mesas y su acompañante salió del lugar con sus pertenencias, como el celular, la billetera y una chaqueta. El propietario del establecimiento lo sacó hasta la entrada, pensando que estaba altamente embriagado, y llamó a la Policía. Cuando los uniformados llegaron encontraron que no tenía signos vitales.

Los agentes del CTI de la Fiscalía hicieron la inspección al cuerpo sin vida y no pudieron establecer las causas de su muerte ni su identidad, puesto que no tenía documentos.

Mediante las labores forenses realizadas por Medicina Legal, en el transcurso de la tarde del sábado se confirmó que esa persona muerta en la mesa del bar era el padre Javier, quien se desempeñaba como formador en el Seminario Misionero San José, ubicado en el barrio Córdoba, noroccidente de Medellín.

En manos de los forenses quedará por establecer si este religioso murió con escopolamina o sustancias similares utilizadas para reducir su resistencia y facilitar el hurto de sus pertenencias.

El padre Javier nació en Planeta Rica, Córdoba, aunque desde su infancia residió en el sector La Matecaña, en el barrio La Esperanza, en la comuna 6 (Doce de Octubre), donde llegó con sus papás y sus otros dos hermanos.

Uno de los familiares del religioso le contó a EL COLOMBIANO que desde hace ocho años se formó como sacerdote, luego de hacer pasado por el seminario en dos etapas. “Desde muy joven tuvo la vocación religiosa porque siempre fue una persona muy amable, dispuesta a ayudar”, comentó su pariente.

Además de su trabajo en el seminario, también daba misas los domingos en la Parroquia Jesús de la Buena Esperanza, en el barrio Belén Los Alpes, donde, según se conoció, contaba con el afecto de sus feligreses.

Su muerte fue lamentada por la comunidad religiosa, tanto que durante las eucaristías de este domingo en todas las iglesias se hizo una oración por su vida y obra. Desde el seminario donde trabajaba también enviaron mensajes de condolencias.

Para los vecinos del barrio que lo vio crecer y volverse de niño a sacerdote como para los feligreses que lo conocieron, es una pérdida lamentable, ya que lo recuerdan “como una persona muy amable y noble, que ahora está junto al Dios del que durante su vida profesó su palabra”.

También se conoció de su labor social con el apoyo a fundaciones que calmaban el hambre a los habitantes de calle en las noches, participando activamente llevando el alimento.

Su amor por el fútbol

Además de su entrega a Dios, el padre Javier era un apasionado por el fútbol, tanto que cada que tenía oportunidad, iba a ver los partidos de Atlético Nacional o de la Selección Colombia en el estadio. Uno de sus familiares relató que “llegó a ir a Barranquilla varias veces para ver los partidos de la selección en las eliminatorias”.

También resaltó que tenía muchas -no especificó cuántas- camisetas de la tricolor y del Verde. Por esta pasión futbolera fue que salió un rato del seminario el pasado viernes, pero nunca más volvió con vida.

Fuente: Pulzo

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