Dios resultará siendo una supercomputadora – Crónicas de Gardeazabal

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Por: Gustavo Álvarez Gardeazábal

Una teoría que puede generar el volcamiento de muchas de las verdades físicas y religiosas que hasta ahora nos han inculcado está a punto de suceder.

Desde hace un rato, el científico Melvin Bobson, físico muy reconocido del mundo universitario inglés, propuso una teoría tan atrevida como lo fue en su momento la de la relatividad de Einstein. Ella sugiere que el universo podría ser una simulación porque las leyes de la física son líneas de código, como las que arma o programa una computadora.

La teoría del universo simulado implica que nuestro universo, con todas sus galaxias, planetas y formas de vida, es una simulación diseñada por computadoras meticulosamente programadas. De allí sus simetrías, la redondez de sus planetas, el entramado cerebral humano similar al de las galaxias y otras miles de cosas más relacionadas con la información.

En ese escenario, explicó Bobson en un artículo, las leyes físicas que gobiernan nuestra realidad son algoritmos. «Las experiencias que tenemos son generadas por los procesos computacionales de un sistema inmensamente avanzado,» cerró comillas, dijo tranquilamente el científico, al tiempo que recordó que lo de la realidad simulada fue propuesta por los filósofos griegos y de allí surgieron las dos venas del materialismo y el idealismo.

Demostrar la teoría puede costar tiempo, pero dadas las sendas que abre la inteligencia artificial y los nuevos descubrimientos y comprobaciones que se hacen diariamente sobre la constitución del universo a través de los satélites como el web, nada de raro tendría que en breve nos digan que es de tal calidad y finura el orden absoluto del universo que quien lo creó fue una supercomputadora.

Y entonces, todas las teorías sobre Dios podrían derrumbarse, y Darwin y Einstein pasarían al olvido. Pero, ¿y qué sucedería con las religiones? Voy a tener que meditar, no como el ateo y redento que he sido, sino como el abuelo digital que apenas sí me asomo al mundo desconocido de los algoritmos.

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