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Descerebrados, idiotas útiles y los terroristas

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Por: Jaime Eduardo Botero Gómez.

Colombia debería estar llorando a Jesús Alberto Solano, un joven Capitán de la Policía Nacional comandante de la Sijín en el Municipio de Soacha Cundinamarca, quien fue asesinado de 5 puñaladas durante las “marchas pacíficas” que tuvieron lugar el 28 de abril de 2021. Desafortunadamente para el Alcalde de la localidad esto se registra como un fallecimiento más, lo que podría uno suponer que no le da ninguna importancia, como pasa con alcaldes como la de Bogotá y los de Medellín, Cali y Manizales. “Son solo policías”.

Entre el 28 de abril y el 1 de mayo, se reportan en los medios al menos 13 muertos en forma violenta, solo 10 de ellos en la ciudad de Cali, ataques a 14 ambulancias y misiones médicas, ataques y saqueos a supermercados y tiendas de cadena, destrucción de sedes bancarias y muchísimos desmanes más que dejan perdidas millonarias al Estado y a los particulares.

No tiene sentido que, en el peor momento de la pandemia en Colombia, cuando se han superado los 500 muertos diarios, grupos de ciudadanos decidan salir a marchar y a protestar contra una reforma tributaria que, ni han leído, ni entienden, sin tener en cuenta el riesgo que representa del COVID 19. Esta actitud merece que se les considere como una partida de “descerebrados” que, cargados de ignorancia no logran asimilar lo que han escuchado todo un año: que debemos cuidarnos y cuidar a nuestros familiares. Pero esta condición les da el valor de irse a las calles, actuando como idiotas útiles disque a manifestarse contra algo que ni entienden y sin darse cuenta de que están sirviendo a propósitos más grandes y graves de lo que imagina la gente.

Un par de días antes de la fecha señalada por las centrales obreras, 28 de abril de 2021, para la protesta supuestamente “pacífica”, Néstor Morales de BluRadio, le preguntaba a uno de los líderes de Fecode que iracundo exigía al gobierno a retirar la Reforma Tributaria (a quien se le notaba ni siquiera la entiende): “¿Si el gobierno retira la Reforma Tributaria ustedes cancelarían la orden de paro?” La respuesta, llena de evasivas como quien se siente pillado en una mentira, fue NO, que la marcha -dijo- seguiría incluso si se retiraba el proyecto presentado en el Congreso, porque así lo había decidido el Comité Nacional del Paro.

Así pues, es claro que el motivo del paro nada tienen que ver con la tal Reforma Tributaria, estas marchas y sus desenlaces violentos, han sido planeadas con mucha anticipación, antes incluso que se supiera de este proyecto de hacienda pública.

Podría pensarse que la mayoría de los descerebrados son también idiotas útiles. Yo diría que muchos son personas decentes que salen a marchar pacíficamente pero engañadas y que parece no piensan que su participación los convierte en cómplices de destrucción y muerte, pues siempre estas marchas terminan en eso. Yo me pregunto ¿Si podrán dormir al darse cuenta de que hicieron parte de esas jornadas violentas en las cuales mueren policías y manifestantes? ¿O estarán en etapa de negación consciente, que como les han convencido, son dos cosas diferentes: las marchas pacíficas y el vandalismo, porque eso es lo repite toda la prensa en Colombia?

Ellos se dejan utilizar por la avalancha de propaganda en contra del gobierno (cualquiera que sea este) buscando desprestigiar y acabar con la institucionalidad. Esta es práctica común. Unos lanzan las mentiras y los idiotas útiles las repiten sin análisis, por ignorancia, sin entenderlas y sin preocuparse de si lo que están repitiendo es cierto o falso. De antemano les aclaro a algunos amigos que esto no es un insulto, porque se que les choca mucho que les digan idiotas útiles, pero que hacemos… Pero la mayoría ignora que hay un grave peligro que se cierne sobre la democracia colombiana y están siendo utilizados.

No es el rechazo a una reforma tributaria, no es por la muerte de algún manifestante ocasionada por el ESMAD o cualquiera de las disculpas que sacan cada vez que quieren subvertir el orden público y socavar la institucionalidad, es un plan que tiene como objetivo desestabilizar la democracia y llegar en caos a las próximas elecciones.

No podemos olvidarnos de lo qué pasó en Chile en octubre de 2019. La disculpa allí fue el alza de tarifas en el Metro de Santiago pero realmente era un plan siniestro para socavar la democracia chilena, ideado por un enemigo agazapado, fuera de las fronteras, manejando los hilos de hordas de terroristas, vándalos y asesinos que estaban dispuestos a masacrar personas y destruir todo a su paso. ¿Pero como lo logran? Pues mimetizándose entre las marchas de los idiotas útiles porque saben que la fuerza pública no se atrevería a disparar donde hay multitudes.

Aquí está pasando lo mismo, quizás aún a menor escala, pero tratan de replicar las mismas acciones porque el agresor es el mismo: El Foro de São Paulo (FSP). Tal parece que le están cambiando el nombre y se camuflan bajo un nuevo nombre: Grupo de Puebla.

Planeadas desde un comando central, las estrategias tienen un único objetivo, genera terror entre la población, generar descontento entre la comunidad, lograr que la gente sienta desesperanza, que se sienta desamparada, que sientan que la Policía y el Ejército ya no pueden protegerlos pues los terroristas están camuflados entre la multitud.

Ejemplos tentemos muchos, antes y ahora. Solo hay que recordar los soldados humillados en el Cauca para evitar capturas de delincuentes o la asonada ejecutada con comandos terroristas urbanos, en que destruyeron 48 CAI de la Policía en Bogotá y se produjeron 11 muertos y más de 140 heridos en jornadas parecidas el 10, 11 y 12 de septiembre de 2020. También hacen parte de esta estrategia los discursos de odio que pronuncia Gustavo Petro constantemente, quien es el candidato del Foro De São Paulo, para las próximas elecciones. No debemos olvidar que prometió el día que perdió las elecciones presidenciales de 2018, que no dejaría gobernar a Duque, sacando a la comunidad a las calles.

Recordemos que Hugo Chávez llego a la presidencia de Venezuela ante un sentimiento generalizado de desesperanza y de impotencia por, supuestamente, vivir en “el país más corrupto del mundo”. Esa fue la imagen que fueron creando, los dirigidos por el FSP, para derrotar el estado de animo de los venezolanos, prácticamente abatidos por la idea de la corrupción -así se sentían- los llevó a votar por este lobo con piel de oveja, que les prometió acabar con la corrupción y con la pobreza.

En Colombia esta pasando exactamente igual, quizás con más violencia y con gente más agresiva que cuando llevaron a Chávez al poder. Los del FSP han ganado en experiencia y saben que cada país es diferente. Hay que tener en cuenta que esta operación se ha llevado a cabo varias veces: En Venezuela, en Bolivia, en Nicaragua y en Ecuador, y en Colombia la han ensayado varias veces.

El mismo Foro de São Paulo, más experimentado, más poderoso, con más militantes entrenados, grupos de choque bien equipados, con células terroristas aliadas y entrenadas por los grupos terroristas que operan en Colombia, lo viene intentando hace varios años, con la complicidad de los medios de comunicación que apoyan la estrategia, algunos son conscientes y otros por ignorantes sirven de idiotas útiles. Pero si, la prensa niega y ridiculiza la existencia del FSP y del castro-chavismo y el público les cree. Después serán ellos los primeros azotados por Socialismo del Siglo XXI.

Son muchos los frentes sobre los cuales trabajan el desprestigio de las instituciones. Las redes sociales son cada vez más poderosas y tienen más penetración. Tienen comunicadores clave que reparten las mentiras logrando envenenar el alma de los ciudadanos. A mi me tiene desconcertado ver como muchos de los votantes de la centro derecha y la derecha, votantes de. Iván Duque, han sido “penetrados” ideológicamente, porque se han convertido en los más acérrimos enemigos del gobierno y ellos mismos reparten odio contra el Presidente y sus ministros argumentando ideas que no son de su propia cosecha. Se han convertido en los mayores aliados de Petro y él, supongo, muerto de la risa viendo a los otrora amigos de Duque convertidos en sus enemigos.

Ese odio que han venido inculcando en la gente se ve exacerbado con otra idea: la corrupción. Repiten cosas como que en el país los corruptos se roban 50 billones al año, cifra sacada del sombrero por alguno de los mismos ideólogos del Foro de São Paulo. Claro qué hay grandes escándalos que duran años, así que esas cifras, al parecer, las obtienen de sumar muchos de esos casos y entre ello algunos son inflados. Ojo no pretendo decir que no hay corrupción, aclaro que estoy de acuerdo en que es un grave flagelo.

Por ejemplo, el sobre costo de Hidro Ituango, causado por el accidente o un error de ingenieria, que casi hace que colapse el proyecto, es un tema que no necesariamente implica corrupción y el proyecto tenia sus pólizas de estabilidad y cumplimiento, con reaseguradoras detrás, pero así lo venden los políticos y los medios como un fenómeno de corrupción. Otro ejemplo, inflan el monto de los recursos malversados por los Nule, cuándo el famoso caso del carrusel de la contratación en Bogotá, sumando el valor total de todos los contratos, sin entender que los recursos perdidos o enredados eran apenas un porcentaje menor al valor de los contratos, claro una suma escandalosa pero no correspondía al valor que han denunciado.

Si se suman además los casos de Odebrecht, Reficar, Cartel de la Hemofilia, Cartel de la Toga, etc., quizás la suma de de todos esos desfalcos, que se han descubierto y judicializado en los últimos 15 o 20 años, puede les sumen los 50 billones (ni idea), pero muchos repiten, sin pensar, que esa es la suma que se pierde anualmente por la corrupción. De nuevo, no digo que todo esto no sea grave, claro que lo es y mucho, pero lo que no puedo compartir es que se manipule la información y se diga que todos esos casos sean responsabilidad del actual Gobierno o que se diga que ese es el monto anual que se pierde por corrupción sin ninguna prueba.

Circula un video escalofriante, en el cual se anuncia con “mucha seriedad” (dudosa seriedad) que Colombia ocupa un deshonroso primer puesto en un ranking de los países más corruptos, supuestamente realizado por Transparencia Internacional y la revista U.S.NEWS. Hablan de unas encuestas hechas a 20.000 personas en 73 países. Es decir, eso da como 273 personas por Pais.. ¿En serio? ¿Ustedes creen que un estudio sobre la corrupción se puede hacer teniendo en cuenta la opinión de un pequeño grupo por país? ¡¡Vea pues!! ¿Será serio que una encuesta a 273 personas indique o de una idea del grado de corrupción que sufre Colombia y pueda servir para concluir que es el país más corrupto del globo terráqueo? Si lo piensan, el asunto es ridículo pero rueda por las redes a una velocidad que nadie se imagina y la gente lo cree sin el menor análisis.

Comentaba un amigo politólogo: “ese video es una pieza maestra de propaganda, para el propósito que busca el FSP, que es llevar a Petro a la presidencia de Colombia” y estoy de acuerdo. De nuevo, así pasó en Venezuela. Aquel fue el primer triunfo del Foro de São Paulo pero el más importante porque en adelante el dinero del petróleo venezolano ha financiado y hecho posible los avances de la izquierda en Latino América con su famoso Socialismo del Siglo XXI.

Hoy en la conciencia de la gente han inculcado la idea de que este gobierno esta haciendo una Reforma Tributaria para poder alimentar la corrupción anual que suma 50 billones. ¿Por quien votarán los colombianos? Muy seguramente por aquel que esta detrás de todo esto, el elegido del FSP. Aquel que coordina tras bambalinas todas las marchas y sus componentes terroristas. Para que entendamos, no hay las tales “marchas pacificas”, esto en la estrategia de “la combinación de todas las formas de lucha”. Los paros y movilizaciones se llaman guerra de masas, que la combinan con guerra sicológica (terrorismo), guerra ideológica, guerra mediática y de propaganda. Su eficacia esta probada en años de práctica.

Noten que en otras marchas (2019) se pudo tener la certeza de que Petro estaba detrás de las marchas, hubo videos y otras pruebas. Pero actualmente no se muestra, no salió a las marchas, quizás porque cada vez se va escalando más la violencia y no le conviene que lo señalen o quizás podría tener algún problema con la justicia, aunque realmente sabemos de que lado está la justicia en este País, pero pensará que es mejor no dar papaya.

Muchos ni se dan cuenta que se han convertido en los idiotas útiles de los terroristas y se están uniendo a esta macabra estrategia del Foro de São Paulo: Colombia 2022. Ya lo dijo Uribe, “ojo con el 22”. Uribe es quizás el más duro de los obstáculos a derribar por parte del FSP, aunque aún no lo han logrado, han estado muy cerca y no se ha disipado el riesgo de que termine en una cárcel.

Las últimas noticias del fin de semana hablan de militarización de algunas ciudades, esto es algo en lo que el Presidente se había demorado. Ante tal presión los presidentes dudan mucho. No deberían, pero podría hacer una apuesta: si Duque retira la reforma, ellos seguirán con el paro pidiendo otras cosas. Esa es la técnica, esta es la estrategia para llegar al poder en 2022. Así pues el plato está servido, veremos si los colombianos le van a dar el poder al Socialismo del Siglo XXI en 2022.

NOTA AL MARGEN: A pesar de que las farmacéuticas se han demorado en sus embarques, las vacunas están llegando. Hasta ahora van más o menos 5 millones de vacunas y en mayo llegaran otras 5 millones. Lento pero sin pausa, avanza el plan de vacunación, lo que es una excelente noticia.

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TEORÍA Y REALIDAD

Leidy Garcia Balvin

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Por: José Gregorio Hernández

¿Para qué nos sirven tanta norma sobre protección a los niños, si se han quedado escritas?

En un Estado de derecho, como su nombre lo indica, las normas jurídicas tendrían que ser eficaces. No bonitas construcciones teóricas, ni estatutos ideales, repletos de ilusiones y buenos deseos, ni anhelos colectivos jamás realizados. Tendrían que ser –mientras estén vigentes– reglas obligatorias, aplicadas, observadas, cumplidas.

Frente a un supuesto hipotético, la norma señala una consecuencia jurídica. El deber ser. Si, en la vida real, ante la ocurrencia del hecho tiene lugar la consecuencia jurídica señalada en la norma, esta ha cumplido su función en el seno de la sociedad. Si, por el contrario, esa consecuencia no ha tenido realización, debe ser aplicada la sanción consagrada en la norma. Dado A, debe ser B. Si B no es, debe ser C. Aplicada la sanción en ese evento, también la norma ha cumplido su función.

Pero el Estado debe examinar y valorar, a nivel global y con cierta periodicidad, si las normas jurídicas están cumpliendo su función, o si, por el contrario, no lo están haciendo. Si son eficaces, o si no lo son, para alcanzar los objetivos de beneficio general.

El Estado colombiano está en mora de diseñar y poner en práctica una política real, efectiva y justa, orientada al cumplimiento de las normas vigentes y a la verdadera protección de los niños.

Cuando se establece que, reiteradamente, ante los supuestos previstos por determinadas normas jurídicas, no se dan las consecuencias previstas en ellas, es lógico concluir que han sido inútiles; que se ha frustrado el propósito básico perseguido cuando se las profirió. ¿Qué hacer en tales casos? El Estado tiene que trazar una política legislativa y administrativa acorde con las finalidades que persigue el ordenamiento jurídico. Debe decidir, entonces, si esas disposiciones repetidamente inobservadas deben ser derogadas, reformadas, complementadas, o si procede mantenerlas, buscando nuevos mecanismos para su cumplimiento.

Traigo a colación, a título de ejemplo, lo que ocurre con las normas aplicables en Colombia sobre protección a los niños. Además de las constitucionales, tenemos las civiles, las penales, las del Código de Infancia y Adolescencia, las de la Convención Internacional sobre Derechos del Niño (1989), las que regulan la actividad del ICBF, las relativas a comisarios de familia, y abundante jurisprudencia. Pero, como lo expresaba en columna anterior, la dolorosa realidad, que todos los días nos recuerdan las noticias sobre niños agredidos, maltratados y asesinados, violencia intrafamiliar –física y sexual–, acoso, abandono, muerte por hambre y desnutrición, a lo largo y ancho del territorio, es alarmante. En las aceras de Bogotá y otras ciudades vemos a diario a niños –inclusive algunos muy pequeños– pidiendo limosna, y nada hacen las autoridades al respecto.

Lo que cabe preguntar –me lo expresaba con franqueza una inteligente alumna de posgrado– se resume en pocas palabras: “¿Para qué nos sirven tanta norma y tanta jurisprudencia sobre protección a los niños, si se han quedado escritas?”.
Según el artículo 44 de la Constitución, los niños “serán protegidos contra toda forma de abandono, violencia física o moral, secuestro, venta, abuso sexual, explotación laboral o económica y trabajos riesgosos”. Exactamente lo contrario de lo que ocurre. Los niños no están protegidos contra ninguno de esos males. Al parecer, no están en las prioridades del Gobierno, ni en la gestión del ICBF ni en las preocupaciones de los alcaldes.

Por otra parte, aunque el mismo precepto declara que los derechos de los niños prevalecen sobre los derechos de los demás, eso se cumple a la inversa en la realidad. Por ejemplo, en providencias judiciales, como la que dejó libre a un condenado por el delito de violencia sexual, dos días antes de que violara y asesinara a una niña de diez años.

El Estado colombiano está en mora de diseñar y poner en práctica una política real, efectiva y justa, orientada al cumplimiento de las normas vigentes y a la verdadera protección de los niños. Esa política debe prevalecer sobre otras, de menor urgencia y trascendencia. Ojalá lo haga el presidente Petro.

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LA TOMA HOSTIL E HIDROITUANGO

Columnistas

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Por: Julio Enrique González Villa

Quintero Calle es el gran enemigo de Hidroituango y de EPM. Recuerdo el que le haya arrojado un queso en la cara a nuestra empresa insigne en plena campaña electoral:

“En 2018, Quintero Calle le arrojó un queso al Gerente de EPM (en ese entonces Jorge Londoño de la Cuesta) en plena reunión con el concejo municipal, cuando la crisis de la contingencia de Hidroituango estaba en desarrollo. Dio a entender que algo olía mal -como un queso corrupto- en la construcción de la represa. En consecuencia, sobre estos hechos ruidosos y mediáticos, Quintero se hizo candidato a la alcaldía de Medellín en el 2019.” https://www.lasillavacia.com/historias/historias-silla-llena/los-quesos-del-alcalde-quintero

El 7 de septiembre del 2018 Quintero Calle espetó en su cuenta de Twitter:

“Hidroituango es el caso de corrupción más grande en la historia de Medellín y Antioquia. Es necesario encontrar el punto en el que desviamos el camino, corregir, levantarnos de nuevo y salir adelante.”

Quintero Calle acusó a los contratistas de Hidroituango de corruptos, por lo que estos se vieron obligados a radicar las denuncias correspondientes. https://www.elespectador.com/economia/constructores-de-hidroituango-denunciaron-ante-la-fiscalia-al-alcalde-quintero/

Hoy Hidroituango no es un proyecto, es una realidad. De ocho (8) turbinas de generación de energía hidroeléctrica, están ya en pleno funcionamiento (3 de febrero del 2023) dos (2), ofertando energía para todo el país y recibiendo casi un millón de dólares diarios por la venta efectiva de esa energía.

EPM ha demostrado que el proyecto Hidroituango no sólo era viable, sino que no hubo corrupción, pues pagaron las aseguradoras todo el siniestro y la Contraloría General de la República terminó el proceso que hubo adelantado.

La ingeniería antioqueña (EPM, Coninsa, Conconcreto, Sedic, Integral) ha salido avante y queda consignado que hubo un siniestro que aglutinó a Antioquia en una sola intención.

Antioquia sólo tiene dos opciones serias, grandes, de generación de riqueza: la minería de su oro y la generación hidroeléctrica. Antioquia no puede renunciar a ellos porque sería renunciar a su propia naturaleza, a su propia historia, a su sustancia.

La generación de energía hidroeléctrica usando su río, el Cauca, que la atraviesa de sur a norte por toda su mitad, es un imperativo. Si se logró atravesar y contener el río Cauca con su caudal promedio de 1.000 o 1.500 metros cúbicos por segundo en Hidroituango, hay que hacer otras dos presas que complementen ese desarrollo energético: una, aguas arriba y otra, aguas abajo del proyecto. No sólo hay que abastecer al país de la energía que requiere sino exportar energía. La energía es la fuerza que hace desarrollo.

Después de la visita física que hicimos a las profundidades del proyecto, de constatar el avance de la instalación de las otras dos turbinas (3 y 4), de verificar el compromiso del personal de EPM liderado por el ingeniero William Giraldo y de todos aquellos que llevan 40, 35, 30, 25, 20, 15, 10 años en EPM dando lo mejor de sí, a pesar de este infantil, irresponsable, malintencionado alcalde de Medellín (Quintero Calle) y el séquito que embutió en la cúpula administrativa de EPM cambiando a todos los vicepresidentes y trayéndonos un bogotano que ni sabía donde queda Maturín ni Amador, no queda sino sentirnos orgullosos de nuestras Empresas Públicas de Medellín y seguir luchando contra esta Toma Hostil de nuestra ciudad.

Julio González Villa

Concejal de Medellín

Profesor Universitario

Abogado

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